Cómo poner precio a un infoproducto: cuánto cobrar por tus productos digitales

¿No sabes cuánto cobrar por tus productos digitales?
Poner precio a un infoproducto es, de hecho, un momento importante en la construcción de un negocio digital. Y si elegir un precio ya es difícil para productos físicos y servicios, suele serlo todavía más en el caso de los productos digitales.
Al fin y al cabo, ¿cómo saber cuánto vale un e-book?
¿Cómo mostrar el valor de un curso online?
¿Cómo ponerle precio al conocimiento acumulado durante tantos años?
Además de esa duda, están las paradojas del mercado. Si el producto es muy barato, quizá no transmita autoridad. Por otro lado, si es muy caro, puede alejar a los clientes… pero tranquilo, eso no significa que sea imposible llegar a una conclusión sobre cuánto cobrar por tu producto.
En este artículo, el equipo de especialistas de Cademí, el primer Hub de Miembros de Brasil, te ayudará a entender:
- Cómo calcular el valor de un infoproducto
- Estudia el mercado
- Entiende los modelos de monetización
- Cómo aumentar el valor percibido
- Haz pruebas de precio
Cómo poner precio a un infoproducto
Como al poner precio a cualquier otro producto, para calcular el de un infoproducto hay que considerar una serie de factores que garanticen su rentabilidad y, además, que tu negocio sea competitivo en el mercado.
En resumen, a la hora de cobrar por tus productos digitales, estos son los puntos esenciales:
1. Tus costos de producción: ¿cuánto cuesta desarrollar tu producto digital? Desde tus horas de trabajo hasta las personas que contrataste, los servicios adicionales (ya sean software, transporte, bancos de imágenes…) y el presupuesto de marketing.
2. Costos operativos: ¿Cuál es la tarifa de la pasarela de pago? Además, piensa en cuánto gastas en hosting, plataforma de área de miembros, almacenamiento de datos y todos los costos de tu operación.
Con base en esos datos, ya puedes empezar a poner precio a tu producto.
La opción más tradicional es fijar un margen de ganancia y calcular el valor a partir de ese dato y de los gastos ya calculados. En este caso, si tu gasto es de R$ 100 por cupo de un curso online y quieres un margen del 50%, debes cobrar R$ 150.
Normalmente, en el mercado de infoproductos, los márgenes están entre el 50% y el 80%. Esto varía según la complejidad y el valor percibido (del que hablaremos en breve).
Recuerda dividir el valor total de los costos operativos y de producción entre la cantidad de unidades que se van a vender. Así, si el costo es de R$ 10 mil y tienes 100 cupos, el costo es de R$ 100.
Estudia el mercado
¿Ya hiciste el cálculo? Tranquilo, quizá ese todavía no sea el valor final de tu infoproducto.
Como se trata de un mercado dinámico y con mucha competencia, también es importante estudiarlo para saber dónde quieres posicionarte y tener en cuenta ese punto al fijar el precio.
En este momento, es importante considerar los precios que se manejan en el mercado.
Al fin y al cabo, si todos los especialistas venden un curso a R$ 997 y el tuyo cuesta R$ 100, quizá no transmita tanta credibilidad, ¿verdad?
El primer paso siempre es entender el precio real y, luego, ajustar tu oferta según el público y el mercado. Define, entonces, si quieres posicionarte como una opción premium, accesible o intermedia.
Entiende los modelos de monetización
Otro punto muy importante a la hora de poner precio a tu producto es entender las distintas posibilidades de monetización. Entre las más comunes del mercado están:
- Acceso de por vida: el alumno paga una sola vez y puede acceder cuantas veces quiera, para siempre;
- Acceso por tiempo limitado: el alumno paga una vez y tiene un período que tú defines para acceder al contenido (normalmente un año);
- Suscripción: el alumno paga una mensualidad para acceder a tu plataforma (aquí normalmente hay actualizaciones con novedades en períodos predefinidos);
Según el modelo elegido, el valor que cobres por el infoproducto va a cambiar. Al fin y al cabo, no puedes cobrar lo mismo a alguien que tendrá acceso durante un año que a alguien que tendrá acceso de por vida, por ejemplo.
Considera también qué es el valor percibido
Además, es importante recordar la diferencia entre precio y valor. Probablemente ya escuchaste algo al respecto.
Pero el concepto es un poco más profundo de lo que quizá te contaron.
La diferencia entre precio y valor está directamente ligada al valor percibido. Que, en resumen, es una teoría que explica la evaluación subjetiva que todos los clientes hacen cuando van a adquirir un producto o servicio. Una comparación inconsciente entre cuánto se cobra y lo que se entrega en:
- Nivel de la experiencia;
- Solución de los dolores/necesidades;
- Beneficios;
- Utilidad;
- Reputación de la marca;
- Calidad percibida.
Normalmente, esta evaluación se basa en las emociones y expectativas del cliente. Por eso, es importante considerar todos estos puntos no solo al poner precio a un infoproducto, sino durante toda la producción, la comunicación y la oferta.
Al fin y al cabo, cuanto más alto es el valor percibido, más dispuesto está tu cliente potencial a pagar precios más altos por tu producto digital.
Cómo aumentar el valor percibido
Así, una de las formas de poder cobrar más por tu producto digital es aumentar su valor percibido. Es una estrategia que dependerá de tu persona y de lo que la hace ver los puntos ya mencionados. Pero, en general, estas son maneras de trabajar el valor percibido:
- Pruebas sociales;
- Autoridad del experto;
- Bonos y descuentos en la oferta.
También es importante trabajar casos de éxito de quienes ya consumieron tu producto digital.
Cuanto antes incorpores estas estrategias, mayores serán los resultados.
Haz pruebas de precio
Después de llegar a un precio para tu producto digital, recuerda siempre que puedes cambiarlo.
Así que haz pruebas.
Para eso, haz distintas ofertas con bonos diferentes y distintos rangos de precio, y observa la respuesta de los clientes. La prueba A/B también es una opción. En este caso, el mismo producto tendrá dos páginas de ventas con precios diferentes y el objetivo es ver cuál vende mejor.
Sin importar el mecanismo elegido, recuerda que, además del análisis de datos, también debes recoger la opinión de los clientes y, sobre todo, de los abandonos de carrito.
¿Por qué tus leads abandonan la compra en el checkout?
Marcas como Sallve, por ejemplo, contactan por WhatsApp para recordar la compra y ofrecer soporte si hace falta.


